Síndrome Del Comedor Nocturno
Revista Arrocha Panamá
Edición Octubre 2013

¿Eres de los que siente la necesidad de comer de noche?

Podemos estar hablando del Síndrome del Comedor Nocturno

No se trata de una costumbre curiosa, sino de un trastorno alimenticio perfectamente tipificado que consiste en una necesidad compulsiva consciente de comer durante horas de la noche, pero que, a diferencia de otros trastornos como la bulimia o la anorexia, sí puede tener una clara incidencia de obesidad de quien la padece. 


El síndrome del comedor nocturno es un trastorno del comportamiento alimentario, una de las patologías más frecuentes en la actualidad, que consiste en un desarreglo en la pauta temporal de la ingesta de alimentos, caracterizado por un impulso descontrolado de buscar qué comer unas horas después de haber cenado. Se consume muy poca cantidad en el primer tercio del día y se aumenta de forma desmesurada durante la noche en forma de pequeñas pero frecuentes ingestas nocturnas.
Las personas que sufren de este trastorno padecen de lo que los especialistas llaman “anorexia matutina”, que ocurre cuando se tiene una gran inapetencia durante la mañana, evitando el desayuno y saltando las comidas; y un enorme apetito durante y después de la cena. Esta gran ingesta de comida por la noche hace que el organismo concentre sus esfuerzos en digerir los alimentos y provoca un insomnio constante que, a su vez, los impulsa a comer, creando un círculo vicioso que sólo se puede solucionar disminuyendo el estrés psicológico y controlando los impulsos de las personas.
Peligros del Síndrome del Comedor Nocturno
Este trastorno podría no tener excesiva relevancia si no fuera por los efectos colaterales indeseados. En primer lugar, el hambre desaforada durante la noche provoca insomnio frecuente, el cual tiene lógicas consecuencias para la vida diaria como el cansancio durante el día y el cambio del reloj biológico, pues esta alimentación nocturna produce continuas digestiones a horas desacostumbradas, concentrándose en las horas de la noche, provocando gran dificultad para conciliar el sueño.  También el apetito desmedido que se produce durante la noche impide dormir con facilidad, y crea la necesidad de levantarse de la cama frecuentemente para buscar algo de comer.
En segundo lugar, el síndrome del comedor nocturno es un causal importante de obesidad. Un alto porcentaje de los comedores nocturnos son obesos y muchos que no lo eran, acaban siéndolo tras sufrir este trastorno durante un período de tiempo prolongado. Estudios revelan que entre el 20% y el 30% de las personas que acuden a consultas de nutrición por obesidad lo padecen. Esto, a su vez, predispone a enfermedades como la diabetes y problemas cardiovasculares.
¿Cómo saber si sufres del síndrome del comedor nocturno?
Su diagnóstico suele ser difícil, pero se puede constatar al conocer la distribución de las calorías diarias. Si la persona concentra más del 25% de las calorías del día en horas de la noche, y esto sucede de manera repetitiva, sobre todo en horas después de la cena, se podría decir que estamos ante un comedor nocturno.
Para saber si una persona sufre el síndrome del comedor nocturno los especialistas recomiendan recurrir a la técnica del registro de alimentos, que consiste en anotar con detalle todo lo ingerido a lo largo del día: alimento, cantidad, forma de preparación, hora.  Esta técnica es muy valiosa para la nutrición clínica, y herramienta principal para luchar contra este padecimiento.
Características de un comedor nocturno
·         Sensación de apetito muy baja en horas de la mañana.
·         Suelen presentar un estado de ánimo más alto por la mañana, que decae a medida que pasan las horas.
·         Sufren alteraciones del sueño, dificultad para conciliarlo y frecuentes despertares durante la noche.
·         Tras la cena realizan un consumo excesivo de alimentos.
·         No ingieren grandes cantidades de comida al mismo tiempo.
·         La persona es plenamente consciente de su conducta, y se suele sentir triste, impotente y con sentimientos de culpa, especialmente si eleva su ingesta.
Este síndrome revela la importancia de mantener un orden en la dieta diaria, con un adecuado fraccionamiento y distribución de las comidas; así como la íntima relación existente entre las horas de sueño, el estrés, las emociones y la ingesta de alimentos. Por lo tanto, para prevenir desórdenes de todo tipo intentemos seguir las pautas generales de una dieta sana y equilibrada y no saltar comidas ni concentrar las calorías en una sola ingesta diaria, a pesar de los desórdenes que nos pueda causar el estilo de vida actual.


Joerly Mendonca

Pin It on Pinterest