Las mujeres han sido vistas por años como seres débiles que necesitan ser protegidas; tienen fama de ser más sensibles que los hombres y demostrar más sus sentimientos que el género opuesto. Pero esta mujer no.



Ella no es un estereotipo de mujer sensible y vulnerable, no muestra sus emociones ni habla de sus sentimientos, pero eso no significa que no los tenga. Aunque no tiene miedo de decir lo que piensa, a veces prefiere ocultar sus lágrimas para no parecer débil. Suele llorar en el baño, cuando nadie la ve. A veces se acuesta llorando, y otras, no duerme. No comparte sus sentimientos, cuando sufre no lo demuestra y tiene la capacidad de camuflajear sus emociones sin que nadie lo note. Es tan fuerte que puede poner los sentimientos de alguien más por encima de los suyos, porque sabe que puede resistirlo, y puede esconder su sufrimiento para no preocupar a quienes les importa. 

Esta mujer no sueña con un anillo de compromiso ni una pedida de mano de rodillas en París. No es una mujer rosa, no vive en un cuento de hadas ni espera ser rescatada por un príncipe azul. No encuentra los cumplidos tan halagadores y las personas la buscan cuando tienen un problema, sin embargo, ella no suele hacer lo mismo.

No se rinde y lucha incansablemente contra las normas. Es una mujer de carácter, decidida, independiente y no tiene miedo a tomar la iniciativa. No necesita de nadie para lograr sus objetivos, pero no tiene miedo de hacerlo acompañada. Puede enfrentar situaciones difíciles y salir victoriosa de los más duros desafíos; por más golpes que reciba, siempre se levantará porque sabe que puede.

“No necesita de nadie para lograr sus objetivos, pero no tiene miedo de hacerlo acompañada…”

A veces es callada, prefiere no perder el tiempo en conversaciones que no valen la pena y puede pasar horas observando sin decir una palabra, porque su mente siempre está trabajando. No necesita estar rodeada de personas todo el tiempo, y disfruta la soledad tanto como un bien vino. Ella no necesita llamar la atención para sentirse bien, no busca la aprobación de los demás y confía en su fuerza interior; su espíritu es tan fuerte que casi sobrepasa su propio cuerpo. Tiene valores y principios tan arraigados que no está dispuesta a ceder cuando tiene que defenderlos, aunque eso signifique ser rechazada o quedarse sola.

Pese a su apariencia fría y despiadada, esta mujer puede ser en la intimidad más cálida que el fuego, sólo tienes que saber cómo entrar en su corazón. Esta mujer, a la que llamas fría, es fuerte, sí, pero no es de piedra. Esta mujer, en el fondo, oculta en su corazón un mar de secretos que ha estado guardando por mucho tiempo. Esta mujer es vulnerable a una cosa: al amor; sabe que es algo que no puede controlar y se convierte en su debilidad. Cuando lo deja entrar, es tan apasionada que jamás conocerás un ser más entregado, pero si la lastimas, nunca más sentirás su calor; su corazón se hará duro y nunca más te dejará entrar. Si rompes su corazón se vuelve tan fría como el hielo, hasta casi ser incapaz de sentir. Pero, una vez más, podrá resistir, levantarse y seguir.

Esta mujer, llena de secretos y misterios, es una mujer fuerte. Sabe que no es perfecta, pero vive en armonía con sus defectos sin que le afecten. Conoce sus fortalezas y debilidades, tiene un plan para el futuro pero sabe lo importante que es el presente. Valora los pequeños momentos y no se preocupa demasiado porque sabe que la vida es corta.

 

Muchos la encuentran intimidante, otros prefieren llamarla “fría”, pero ella, ella es una mujer fuerte

 

ella no es fria es fuerte joerlyblogger

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